Quiero agradecer la ayuda y apoyo que mi marido me ha dado desde el primer momento en que se me metió en la cabeza empezar a subtitular. Él es imprescindible para que haya sido técnicamente posible hacerlo, y tiene una paciencia infinita con mi impaciencia.
Agradezco igualmente el apoyo de mi hermana Mireia y su marido Germán, así como su compromiso para ir corrigiendo los errores en los subtítulos, y porque fueron ellos quienes me hablaron por primera vez del genial recurso que suponen las predicaciones de Mark Dricoll para el mundo en general y los cristianos en particular.
Doy gracias a Dios, por todo.
El agradecido debo ser yo infinitamente
¿Estás mirando los vídeos?
gracias por poder compartir estos videos,para mi son de mucha bendicion y de mucha ayuda,me hace ver de otra forma el evangelio
soy una hermana de cordoba (españa)
Me alegro mucho, gracias por el comentario!